El jardín tras el muro.

TERRITORIO

002_02_situacion_nueva-escoleta-llubi

[HÁBITAT: LLUBÍ, MALLORCA [39°42’05.9”N 3°00’29.8”E]

Nos encontramos con un solar trapezoidal en el pequeño pueblo de Llubí. La Escuela Infantil se implanta retranqueada sobre la alineación principal de la calle creando una plaza de acceso que permite el ensanchamiento del espacio público donde se van a producir actividades, juegos y la interacción de los usuarios.

UMBRALES

El proyecto se concibe como una combinación entre el muro tradicional mallorquín de piedra marés y geometrías blandas para desarrollar el mundo infantil. La reinterpretación del muro de piedra marés permite realizar acciones en el mismo y a través del mismo.

El muro invita a participar de lo que está sucediendo en el interior. No es un cerramiento pasivo, sino que potencia las acciones y actividades en él, diluyendo la barrera entre el espacio público de la plaza y el interior de la Escuela Infantil.

La permeabilidad del muro se consigue a través de aperturas a diferentes alturas y de diferente escala permitiendo la interacción infantil/adulto. Según la disposición de los vidrios en las aperturas del muro, la relación interior-exterior será muy variada según la configuración y la ubicación de las mismas, produciendo situaciones en el propio muro como asiento hacia la plaza, asiento hacia la sala múltiple, nicho de recogimiento, rincones de juego y lugares de almacenaje.

Esta fachada hacia la plaza, habitable, es la que cobija el “jardín tras el muro”.

MATERIALIZACIÓN

A la Escuela, que se desarrolla en una sola planta, se accede desde la plaza a través de un atrio o zaguán donde se encuentra el cuarto de carritos y un acceso a la sala múltiple, para permitir su uso extraordinario e independiente los fines de semana.

La sala múltiple funciona como un espacio polivalente y se encuentra en la fachada noroeste del proyecto. Esta fachada permite interacciones o relaciones visuales interior-exterior y a su vez dispone de un zaguán como extensión de la sala múltiple que comunica directamente con el jardín.

Las aulas infantiles, de aristas redondeadas, se disponen buscando la mejor orientación y, por otro lado, la creación de rincones en el jardín para que los niños de las diferentes edades puedan desarrollarse en grupo o independientemente. A su vez, estos espacios permiten y facilitan la respuesta a sus necesidades de exploración, experiencias y movimientos.

En las aulas se resuelven la escala infantil y adulta, la escala infantil queda delimitada a la altura de 1,20m donde hay una textura blanda que permite desarrollar la actividad sensorial y sensitiva de los niños y a su vez se encuentran aperturas que permiten la necesaria relación visual con el mundo exterior.

Por encima de esta cota, hay ventanas que permiten a los profesores el control sobre el jardín, todas las ventanas favorecen la ventilación natural muy necesaria en aulas de este tipo y tienen un alero que protege del sol en los meses de verano.

Cada aula tiene una puerta de acceso al jardín, que permite la salida directa a éste y a su vez una segunda entrada para la recogida de los niños por parte de los padres.

 

 

Estamos investigando y proponiendo una arquitectura de umbrales y transiciones, diseñada para usuarios  que experimentan el mundo a 1 metro de altura, en la que cada espacio no está constituido por sí solo, sino que es una agregación de sí mismo junto con la percepción de los espacios adyacentes.

 

Equipo:  José Miguel Sánchez, Iván Samaniego, Eugenia Concha.

Cliente:  Ayuntamiento de Llubí.

Estado: Concurso.

Marzo 2017.